“Estamos a mediados de abril y el aumento a los policías no llegó. La familia policial y Penitenciaria no merece este trato”, dijo Bernardo García Hamilton. “Cuando hay peligro en las calles, todos queremos huir y alejarnos; pero el policía debe quedarse arriesgando su vida para protegernos. Sin embargo son los agentes del Estado que menos ganan”, añadió.
El candidato a gobernador planteó en tono crítico: “¿será que el Gobierno piensa que en las calles de Tucumán estamos seguros y que los policías viven bien con el mísero sueldo que tienen?”. García Hamilton dijo que con una inflación de 51%, con tarifas por las nubes y “sumando las horas en el absurdo régimen de 24x48, resulta que trabajan ocho horas todos los días de su vida, sin ningún descanso”. “Casi la mitad del personal con precariedad laboral”, objetó.
Estimó que con una inflación del 51%, la Policía merece un mínimo de 45% de recomposición salarial. “Ese aumento no es para lujos, es para poder llevar comida a sus mesas familiares y mandar dignamente sus hijos a la escuela”, sentenció. Indicó que hay más de 15.000 familias entre policías, guardia cárceles y retirados que esperan el aumento que ya se dio al resto de la administración pública. “¿Por qué esta discriminación? ¿Así queremos mejorar la seguridad? Un Gobierno solidario y responsable debe pensar que detrás de cada uniforme hay una familia que desea vivir dignamente”, finalizó.